0
Drogodependencias

Desafiando estereotipos en drogodependencias desde el Trabajo Social Sanitario

En la red de tratamiento, a los servicios específicos para la atención ambulatoria de Catalunya, se les denomina Centros de Atención y Seguimiento de drogodependencias (CAS).

Generalmente, en estos recursos a nivel nacional, la Trabajadora Social Sanitaria es la encargada del plan terapéutico individualizado a nivel social, además de coordinar la atención desde el CAS con la red sociocomunitaria. Esto contempla, por una parte, integrar el antiprohibicionismo del consumo de drogas, y por otra, el enfoque centrado en la persona usuaria del CAS.

Todo ello conjuntamente con el equipo multidisciplinar (enfermera, psicólogo/a, médico/a, administrativo/a, auxiliares…) que compone a todo CAS, articulando los recursos terapéuticos propios del ámbito de drogodependencias. Además de los servicios de la red sociosanitaria, salud mental, sinhogarismo, inmigración, judicial, infancia, violencia machista, trabajo sexual, etc.

Superar el asistencialismo

En el marco de la intervención en drogodependencias, predomina el Modelo Biopsicosocial. Este modelo conlleva el abordaje conjunto de los equipos profesionales, que están compuestos por referentes en el ámbito sanitario, psicológico y social. Así pues, comprende que todos los fenómenos importantes relativos a la salud participan de manera biológica, pero también desde lo psicológico y lo social, considerándola como resultado de múltiples factores que interactúan entre sí y se pueden modificar.

Este modelo estudia los factores de riesgo que pueden dar origen al proceso de drogodependencia: el sujeto (herencia genética…), la sustancia (tipo, cantidad…) y el contexto (factores socioeconómicos…). Estos tres factores no interactúan de forma mecánica, sino que influyen a través de la toma de decisiones de la persona.

En el año 1976, Barbara Solomon desarrolla por primera vez el concepto de empoderamiento aplicado al trabajo social.  En el libro “Black Empowerment: Social work in oppressed Communities” dice: irónicamente, proporcionar recursos puede ser de poca ayuda para conseguir el empoderamiento si proporcionar estos recursos alimenta un sentimiento de impotencia y dependencia […], la capacidad de liderar el propio proceso junto con la movilización de su potencial de desarrollo es lo que permite dar a este el nombre de desarrollo endógeno.

Con esta aproximación, pretendía desmarcarse de la visión asistencialista y abrir un nuevo enfoque para el trabajo social. Esta perspectiva sustenta el TSS, por tener en cuenta la perspectiva prohibicionista de consumo que se mantiene en la atención a problemáticas de salud mental, y que confronta directamente con la cada vez más extendida perspectiva de reducción riesgos y daños de los servicios de drogodependencias.

La perspectiva de Reducción de Daños (REDAN)

Está dirigida a limitar los daños ocasionados a la salud de las personas que consumen sustancias, y a los efectos sociosanitarios relacionados con su uso.

En el año 2014, la Comisión Global de Políticas de Drogas reconoció la perspectiva de la reducción de daños, sobre la salud y la sociedad, causados por el consumo de drogas; y además, determinó esta estrategia como la idónea a seguir para proteger los derechos humanos, promover el desarrollo y construir nuevos paradigmas basados en la evidencia.

Dentro de la atención ambulatoria a drogodependencias, se encuentran los centros de reducción de daños, que se caracterizan por poseer Salas de Consumo Higiénico (EMCDDA, 2018). Concretamente, se centran en el consumo vía intravenosa y/o inhalada. 

Las Salas de Consumo Higiénico están dirigidas al consumo de sustancias sometidas a fiscalización (heroína y cocaína), obtenidas en el mercado ilegal. En ellas se garantiza un lugar y el material para el consumo higiénico, la supervisión y asistencia de profesionales en caso de sobredosis u otras complicaciones, y la promoción de hábitos saludables para reducir la morbimortalidad del consumo de drogas. Lo más importante de esta estrategia REDAN, como señala Clua-García (2020), es que se brinda un acercamiento de las personas consumidoras a servicios de atención social y de salud.

Disponen de zonas de “Calor y café” para atender las necesidades básicas de higiene, alimentación y descanso. Además, son dispositivos que mejoran el orden público, reduciendo la conflictividad comunitaria, las infracciones del consumo en vía pública y el número de jeringuillas abandonadas en lugares públicos.

La reciente investigación titulada Estudio Reducción de Daños en el Siglo XXI (Aranda-Rodríguez, 2022). Entre las muchas aportaciones que realiza, destaca que han participado personas usuarias de sustancias, así como profesionales que presentaban vinculación con la red de REDAN y de profesionales expertas en la materia, lo que supone poner en valor igualitario el conocimiento de los agentes implicados.

La perspectiva de género en el TSS de drogodependencias

No es de extrañar que la drogodependencia se ha considerado principalmente un problema masculino, dado que la experiencia masculina es la norma estadística (Altell, 2016). El consumo problemático de drogas, en vez de considerarse una desviación de la norma social, para los hombres se trata de un comportamiento compatible con la expectativa de su rol de género. En contraposición a ello, las mujeres que abusan de drogas están transgrediendo el rol como madre, esposa y/o hija; debido a esto, se observa una mayor dificultad de acceso a los tratamientos en drogodependencias para las mujeres y, por tanto, mayor dificultad de permanencia para las que se incluyen en los mismos.

Por su parte, la transversalidad de género plantea una reformulación de las relaciones estructurales de género y se orienta a reorganizar todo el proceso de las intervenciones. Todas las fases y todas las profesiones implicadas en la intervención con drogodependencias, son interpeladas en el proceso de incorporación de esta estrategia.

Sin embargo, las profesionales del Trabajo Social, suelen ser la figura referente de los Circuitos de Violencia Machista. Estos circuitos aplican el trabajo intersectorial y su objetivo consiste en que las intervenciones de prevención primaria desarrollen los mecanismos necesarios para abordar la violencia machista (Circuit Barcelona contra la Violència vers les Dones, 2012).

Conclusiones

El ejercicio del TSS en drogodependencias, debe enfocarse desde la reducción de riesgos y daños, integrando el transfeminismo antirracista y desestigmatizando el consumo de sustancias en la práctica habitual.

Hay que tener en cuenta que los servicios sanitarios abordan la complejidad de la persona en su totalidad. Puesto que existe cierta continuidad en el contacto con la persona (en los CAS a menudo se atiende a más hombres que a mujeres) y las intervenciones suelen ser más largas en el tiempo y, por lo tanto, con más posibilidades de poder detectar la violencia machista. Así pues, se puede llevar a cabo un seguimiento más continuado y con más posibilidades de actuación (Circuit Barcelona contra la Violència vers les Dones, 2013).

Por último, se hace necesario ejemplificar la importancia de la figura de la TSS como eje vertebrador del plan de tratamiento de drogodependencias, señalando que en la Primera Visita Social de cada expediente informatizado de los CAS de Barcelona (SICAS), existe un apartado específico para valorar la existencia o no de la violencia hacia las mujeres en el contexto de la pareja.

Referencias bibliográficas:
Altell, G., Tudela, M., Martínez, P., González, I., & Rivero, V. (2016). Hombres, Mujeres y Drogodependencias. Explicación social de las diferencias de género en el consumo problemático de drogas. Departamento de Investigación, Innovación y Desarrollo. Fundación Atenea. PDF
Aranda-Rodríguez, E. (2022) Estudio Reducción de Daños en el Siglo XXI. Unión de Asociaciones y Entidades de Atención al Drogodependiente (UNAD). Madrid. PDF
Circuit Barcelona contra la Violència vers les Dones, Comisión de trabajo sobre hombres que ejercen violencia machista (2013). Guía de recomendaciones para la detección de violencia machista en hombres. Ajuntament de Barcelona. PDF
Circuit Barcelona contra la Violència vers les Dones, Direcció del Programa de Dona de l'Ajuntament de Barcelona & Consorci Sanitari de Barcelona (2012). Protocol de valoració del risc de violència de parella contra la dona (RVD BCN). Ajuntament de Barcelona. PDF
Clua-García, R. (2020). La gestión de placeres y daños: Estudio etnográfico sobre el consumo de drogas en vía pública, viviendas y salas de consumo higiénico. Salud Colectiva, 16, e2481. https://doi.org/10.18294/sc.2020.2481
European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction (EMCDDA). (2018). Drug consumption rooms: an overview of provision and evidence (Perspectives on drugs). PDF
0
Cart Overview